martes, enero 27, 2009

Doña Pepa






La conocí una tardecita, de esas, en el pueblo.
Digo de esas...
En que uno anda por la vida , sin saber donde dejo la brújula estelar.
Peor aun, donde vaya a saber uno , quien se llevo nuestra sombra.
Doña Pepa, vende flores en la plaza.
Pero no cualquier flor.

Doña Pepa vende las mejores flores del mundo!.
Doña pepa, es bajita, tanto que necesita pararse en un taburete para atender a los clientes.
Bueno, clientes ! Nosotros.
Los del pueblo.
Que de paso no es tan grande.
Va. ! Nos sobra espacio, como decimos.
O preferimos el aire puro a tanta gente al derredor.






Dicho por ella misma y cuidando mi salud mental y hasta física,
jamas dudaría de su apreciación.
Doña pepa es sabia.
Sabe cada cosa que ocurre en el pueblo.
Cada movimiento.
Y hasta cuando nadie se mueve!
Sabe hasta las palabras que jamas se pronunciaron!!
También sabe lo que no queremos saber.
Y eso no es bueno.
Nada bueno.
Doña pepa es sabia, si.
O su puestito esta estrategicamente bien puesto, diría.
Así la encontré.
O me encontró ella, como dice.
Y repito, no pensaría jamas en contradecirla.
Eran esos días, de... Ya saben.
Me atrajo el aroma de los jazmines , recién puestos en los baldes en la vereda floja.



Me da uno? Le pregunte.
Darte, como darte hijo... No.
Te vendería uno a lo sumo- Yse rió, entre dientes de su picardía_
Bueno, un ramito._Dije en voz baja_
Y mirándome desde su butaquita me regalo una sonrisa y una pregunta.

Quizás por eso Doña Pepa sea sabia.

O quizás sepa de preguntas bien colocadas, estrategicamente hablando.
Hum... Para alguna chica las flores?- Pregunto-

Si, quizás.

Aunque no voy a dárselas. _ conteste de mala gana_
Y sino se las das... Para que las compras?_ Mirándome fijo_
Bueno, es largo de contar_ Dije sin ganas de seguir hablando_

Mira hijo_ Me dijo con las manos estilo jarron_

Cuando uno llega a la edad que tengo yo, nos sobra el tiempo. Irónico no?
El tiempo,
ese mismo verdugo que si lo miras de otro ,
te hará ver que nos queda poco.
El tiempo,
ese mismo, que no te ,
para regalar una simple... Flor.

Que dije!!
_ Dijo, levantando la voz y tomándose de la cabeza_
Para regalar las mejores flores del mundo!!

Doña pepa es sabia.

Y quizás yo,
en ese momento me convertí en estatua de sal.

No quise contestar,
tal vez porque duela que alguien que no te conozca,
sondee tan bien nuestro corazón.

El tiempo.

Maldito.

Culpable.

Verdugo.

Ese, que nunca alcanza.

Que siempre aprieta.

Y el títere,
que usamos para escudarnos
de no haber hecho ,
lo que debíamos...
En el momento exacto.

Demian